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  • José E.

No Sabemos Lo Que Tenemos Hasta Que Lo Perdemos

Me parece que no soy la primera persona a la cual se le atraviesa este pensamiento por la cabeza. Nuestro país es muy privilegiado, por lo que haber nacido en un país como Costa Rica muchísimas veces nos blinda de ciertas preocupaciones que, cuando ocurren, nos hacen sentir como que podríamos estar dando las cosas por sentado. Hace unas semanas estuve de visita en Ciudad Juárez por trabajo, lo cual me hizo reflexionar fuertemente en ciertos aspectos de mi vida que muchas veces paso por alto al considerarlo como algo “normal”. En Ciudad Juárez, andar en bicicleta es básicamente una misión suicida. Lamentablemente para quienes viven en la ciudad, se encuentran expuestos no solo a niveles altos de inseguridad, si no que también hay poco respeto por parte de quienes conducen de un lugar a otro. ¿Qué haríamos nosotros si la única alternativa fuera un vehículo propio o un servicio de autobús pagado por la empresa en donde trabajamos? ¿Y si no tuviéramos esa alternativa?


Dicha situación me llevó a reflexionar poderosamente acerca de la situación que tenemos en Costa Rica y en los aprendizajes que mas atesoro luego de seis meses de haber dejado de depender de un vehículo para llegar al trabajo.


Es increíble que en un abrir y cerrar de ojos ya logré cumplir con el 50% del objetivo que me propuse a comienzos del 2019 – ¡seis meses transportándome en bicicleta!

Estos seis meses definitivamente me han marcado positivamente. Verdaderamente me han retado de principio a fin, me han hecho entender la importancia de aprovechar nuestro tiempo al máximo y que la vida es muy corta para perder una gran parte de ella frustrados o enojados transportándonos de un lugar al otro. Como sociedad, vemos normal perder hasta dos horas por día en un embotellamiento, por lo que dejar de sufrirlo me ha dejado claro lo importante que es hacer conciencia con respecto al manejo de nuestro tiempo y pensar en si queremos seguir desaprovechándolo, o si deberíamos de hacer un esfuerzo por convertirlo en tiempo productivo y de calidad.


Los invito a reflexionar conmigo acerca de mis seis mayores aprendizajes hasta el momento –


Intercambios


Nuestra sociedad nos empuja, por todas partes, a querer mas y a quererlo todo de inmediato. Vivimos presionados por querer hacer más cosas de las que nuestro tiempo nos permite, y por ello, terminamos haciendo malas inversiones con nuestro tiempo. Nuevamente, el tiempo en esta vida es limitado, por lo que debemos de hacer hincapié y pensar si realmente estamos felices con nuestro manejo del tiempo. Solía estar acostumbrado a pensar que con el carro todo es posible, todos los planes son factibles y podemos decir que si a todo. Leyendo Happiness of Pursuit de Chris Guillebeau, reflexioné acerca de la necesidad de aceptar intercambios si nos proponemos una meta grande en nuestra vida. ¿Cuáles intercambios? Andar por la vida en bicicleta ciertamente tiene sus limitaciones. Puede que el tiempo para ir de un lugar a otro sea distinto al que necesitaríamos si anduviéramos en carro. Puede que nos mojemos y lleguemos empapados a nuestro destino, o puede que tengamos que declinar planes ya que simplemente no podemos estar a tiempo, o quizás estamos cansados porque andar en bicicleta es demandante físicamente hablando. Ahora bien, si pienso en lo que he dejado de hacer por andar en bicicleta, es mas lo que he ganado que lo que he perdido. No puedo decirle que si a todos los planes, pero la satisfacción de llegar a un lugar y hacerlo sin un vehículo definitivamente le da un sabor especial al esfuerzo. Toda meta tiene sacrificios, y estoy 100% convencido que hacer el sacrificio de andar en bicicleta me ha dejado muchas cosas positivas. Por eso, cuando se propongan una meta o tengan una idea en mente, piensen en lo que estarían sacrificando y si serían felices con ese sacrificio. Se los aseguro que las grandes metas tienen sacrificios, pero también traen consigo grandes beneficios que al final del día nos mejoran como personas. Estos seis meses han cambiado radicalmente mi rutina diaria, pero me siento totalmente cómodo con el cambio y totalmente convencido de que ha sido un cambio para bien.


Frutos del Esfuerzo


Si hubieran estado en mis pensamientos el miércoles dos de enero hubieran visto como me dije “…y mae… no lo voy a lograr”.


Les aseguro que todos los días son un reto y que cada día es completamente diferente. Hay momentos de cansancio durante los cuales la mente no siempre tiene el ánimo para pedalear de un lugar a otro. A lo largo de este tiempo he visto como el esfuerzo y la dedicación me han permitido romper barreras que yo creí que no iba a superar. Más de 2,500 kilómetros después he tenido que lidiar con el miedo de haber creído que no había empacado algo esencial, me ha tocado superar aguaceros y temperaturas que fácilmente hubiera enfrentado con calefacción o aire acondicionado, cuestas interminables y personas que no facilitan la vida sobre dos ruedas. El esfuerzo junto con las ganas de cumplir las metas que nos proponemos son claves para llevarnos a ese lugar que jamás creímos alcanzar. Por más difícil que parezca el reto, todo es posible si le dedicamos alma y corazón. Cuando pienso en retrospectiva sobre ese día en el que me dije que no lo iba a lograr y lo comparo con el día de hoy, me parece increíble pensar todo lo que ha sucedido. No lo cambiaría por nada y me encantaría haberlo empezado antes.


Paciencia


Si me hubieran puesto a escoger algo vital para enfrentar una vida libre de carros en nuestro país, quizás la paciencia sería lo primero que se me viene a la cabeza. Lamentablemente, nuestro país está lejos de ser el ideal para fomentar el ciclismo urbano como una alternativa para la movilidad activa. Todos los días nos toca lidiar con una infraestructura vial colapsada y en decadencia, actitudes por parte de los conductores que no facilitan un ambiente de armonía y una serie de otros factores que fácilmente nos privan de tranquilidad. ¿Quién no se ha propuesto salir manejando con toda la paz del mundo para que 25 metros después algún imprudente nos lleve a un lugar de frustración y enojo? Andar en bicicleta como método de transporte diario me ha enseñado que la paciencia es vital para disfrutar el proceso. Entiendo perfectamente que quizás no llegue lo más rápido posible, que quizás llegue sudado a mi destino y que muy probablemente alguna persona incurrirá en una acción que no sea de mi agrado. Habiendo entendido eso, la paciencia se vuelve clave para mantener la paz mental y disfrutar lo que hago. Todos pasamos por la vida en carrera y tenemos lugares en donde estar, pero debemos de entender que la paciencia es necesaria para el bienestar mental y colectivo. Ser pacientes nos permite disfrutar el proceso y el momento en el cual vivimos. La próxima vez que estén estresados transportándose de un lugar a otro, busquen ese lugar de calma. Sí, queremos llegar rápido, pero para todo hay un tiempo. Seamos pacientes, nuestra sociedad realmente lo necesita.



La Motivación Viene de Adentro


En esta vida, independientemente de las metas y retos personales que tengamos, nunca falta esa persona que nos dice que no lo vamos a lograr o que estamos locos por querer hacer algo. Siempre habrá quien nos quiera ver fallar para hacernos saber que fuimos advertidos previamente. Soy fiel creyente de que nuestra felicidad debe de depender de nosotros mismos – nuestra felicidad no puede depender 100% de factores que no podemos controlar. Por eso, cuando me encuentro en ese lugar en el cual no encuentro las fuerzas para pedalear, me recuerdo las razones por las cuales comencé el proyecto en el primer lugar. Realmente me gustaría ver un país en donde la movilidad activa sea una realidad y una alternativa con la cual todos podamos contar, y que no sea un capricho o una idea loca para vencer a las presas. Tener claro que es lo que me motiva es vital para cuando tengo dudas y es lo que a veces me salva cuando me digo a mí mismo que hubiera llegado más cómodo en carro.


¡Qué chiva saber que nuestra motivación y nuestra felicidad está en nuestras manos, y que por más complicada que parezca una situación, somos nosotros quienes tenemos la capacidad para salir adelante y dar lo mejor de nosotros!


Barreras


Teniendo claro que es lo que nos empuja a dar nuestra mejor versión, se vuelve más fácil hacerle frente a las barreras que la vida nos tira diariamente. La vida en bicicleta no es la más simple. Las condiciones climáticas cambian rápidamente, las cuestas siguen siendo igual de empinadas, las presas siempre estarán y nunca falta aquella persona que trata de pasarnos por encima. Existen y siempre existirán mil y un razones para no querer hacer algo. Nadie lo tiene fácil en la vida, por lo que las barreras siempre serán una constante. Sin embargo, superar esas barreras trae consigo enorme satisfacción. Siempre he dicho que todos tenemos múltiples ideas para mejorar el mundo en el que vivimos, pero de la mano con esas ideas, tenemos más ideas por las cuales creemos que no lo podemos lograr. Este proyecto me ha enseñado que todas las barreras se pueden superar – algunas con mayor facilidad que otras, pero pueden ser superadas al fin y al cabo. Cuando sientan alguna duda o crean que no pueden lograr algo, pónganle alma y corazón, se los aseguro que lo van a superar y verán que todo es posible si así lo queremos.


La Actividad Física Sana


En esta vida no todo es simple. Todos hemos pasado por momentos complicados en donde quizás no tenemos la mejor actitud. Muchas veces la negatividad producto de una situación difícil se apodera de nosotros y nos lleva a lugares que no nos gustan. La actividad física en mi vida es clave para liberar el estrés y dejar de lado cualquier pensamiento negativo. Este 2019 me ha permitido vivir experiencias increíbles, pero también me ha puesto ante situaciones que nunca hubiera deseado vivir. En todo momento, la actividad física me ha permitido liberarme de pensamientos negativos y ver la vida con otra perspectiva. ¿Quién no ha tenido un día en donde el estrés se apodera de nosotros y sentimos que no queremos nada de nadie?


El deporte sana y libera la mente. Llegar y salir del trabajo en bicicleta me ha permitido encontrar un espacio de calma para analizar todo de una mejor manera, y por ende he podido tomar mejores decisiones. Muchísimas personas viven estresadas y no encuentran un espacio para ordenar sus pensamientos. La actividad física es clave para vivir una mejor vida y creo que todos debemos de hacer el esfuerzo por agregarle minutos activos a nuestra vida. No hay barrera que sea imposible de superar si nuestra mente se llena de energía positiva, y el deporte es definitivamente una fuente interminable de energía positiva.


No es fácil resumir todos los pensamientos que han pasado por mi cabeza durante estos seis meses de ciclismo urbano. Sin embargo, estoy totalmente convencido de que me ha permitido encontrar mi mejor versión para hacerle frente a las situaciones que nos arroja la vida. Me hubiera encantado haberlo empezado hace años y me encantaría que muchísimas más personas vieran los beneficios que vienen de la mano con esta forma de transporte. Es evidente que no es fácil y que no contamos con las condiciones ideales para fomentarlo a mayor escala. Sin embargo, me parece genial pensar en una sociedad que vea a la movilidad activa como una alternativa obvia para llegar de un punto al otro.


¿Se han puesto a pensar en la cantidad de aspectos que podrían mejorar en nuestras vidas si las presas no fueran parte de la ecuación? ¡Atrévanse, no se van a arrepentir!


Saludos,

José




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